Persona trabajando en un escritorio con un portátil y una tablet mientras la inteligencia artificial organiza correos electrónicos en pantalla, mostrando diagramas y un cerebro digital que representa la automatización del correo. Ambiente nocturno, moderno y profesional.

Hay dos tipos de personas: las que tienen 0 correos sin leer y las que acumulan más de 3.000. Si estás en el segundo grupo, tranquilo, la inteligencia artificial puede ayudarte a recuperar el control (sin que tengas que borrar tu vida digital).

La idea no es que la IA lea tus mensajes por ti, sino que clasifique, resuma y responda lo que realmente importa. Y lo mejor: no hace falta ser programador para montarlo.


El problema no es el correo, es el tiempo

El email no está muerto, pero nos mata el tiempo que le dedicamos.
Resumir hilos eternos, buscar facturas o contestar dudas repetidas se lleva horas que podrías invertir en cualquier otra cosa.

Aquí entra la IA: una aliada para leer más rápido, responder con criterio y automatizar lo que se repite.


Qué puede hacer la IA con tus correos

La inteligencia artificial ya no se queda en los laboratorios. Puede ayudarte en tareas muy concretas, como estas:

  • Resumir correos largos: “Dime en tres líneas de qué va este correo y si necesito responder.”

  • Priorizar mensajes: “De los últimos 20 correos, dime cuáles son urgentes.”

  • Redactar respuestas rápidas: “Contesta de forma educada que no puedo reunirme hasta el lunes.”

  • Clasificar correos por tema: “Separa los de clientes, proveedores y publicidad.”

  • Extraer datos útiles: “De este correo, dime el importe de la factura y la fecha de vencimiento.”

Todo eso se puede hacer con herramientas que ya usas: Gmail, Outlook o ChatGPT.


Ejemplo 1: Gmail con IA (sin tocar nada técnico)

Gmail tiene su propio asistente integrado si usas Google Workspace.
La IA puede leer un correo kilométrico y mostrarte arriba un resumen automático, o sugerirte un borrador de respuesta con tono profesional.

Por ejemplo:

“Hola Marta, gracias por el presupuesto. Me parece bien la propuesta. ¿Podemos revisarlo el martes a las 10?”

La IA lo redacta en segundos. Solo haces clic en “Enviar”.

💡 Truco: si usas la versión gratuita, puedes apoyarte en extensiones como Mailbutler o Superhuman, que ofrecen funciones similares.


Ejemplo 2: ChatGPT conectado a Gmail (la opción flexible)

Con plataformas como Make (antes Integromat) o Zapier, puedes hacer que ChatGPT trabaje con tu correo.
No hace falta saber programar: eliges “bloques” visuales que se conectan entre sí.

Ejemplo práctico:

  1. Nuevo correo recibido en Gmail.

  2. El texto se envía automáticamente a ChatGPT.

  3. ChatGPT lo resume y lo clasifica (por ejemplo, “factura”, “cliente”, “publicidad”).

  4. El resumen se guarda en una hoja de Google Sheets o se manda a Telegram.

Así, al final del día, puedes pedirle:

“Hazme un resumen de los correos importantes de hoy y dime si tengo que responder alguno.”

Y lo tendrás en un mensaje de Telegram o en tu bloc de notas digital.


Ejemplo 3: Outlook con Copilot (Microsoft 365)

Si trabajas con Microsoft, el Copilot de Outlook es tu mejor amigo.
Puede resumir conversaciones, buscar información dentro de correos antiguos o generar respuestas que suenen como tú.

Por ejemplo, puedes escribir:

“Redacta una respuesta amable agradeciendo la propuesta, pero diciendo que el presupuesto se pasa del límite previsto.”

Y te lo deja listo para enviar.
Además, si le pides “enséñame los correos donde acordamos precios con proveedores”, los encuentra sin que tengas que recordar fechas o palabras exactas.


Automatizaciones útiles con IA

Aquí van algunos flujos que puedes montar fácilmente con IA:

SituaciónQué hace la IA
Te llega una factura o presupuestoExtrae importe, proveedor y fecha y lo guarda en una hoja de cálculo
Te escribe un cliente nuevoCrea automáticamente una ficha en Notion o tu CRM
Te llega una solicitud de citaAñade el evento a tu Google Calendar
Recibes boletines publicitariosLos archiva o borra sin tocar nada
Correo largo de varias personasChatGPT genera un resumen de 5 líneas con los puntos clave

En resumen: menos clics, menos distracciones y más control.


Qué puedes hacer sin automatizar nada

No hace falta conectar nada si no quieres complicarte.
Abres ChatGPT, copias el correo y escribes:

“Resúmeme este correo y dime cuál sería la mejor respuesta breve y cordial.”

En segundos tendrás una respuesta redactada con buen tono, sin errores y lista para enviar.

También puedes usarlo para limpiar la bandeja:

“Pega aquí tus últimos 10 asuntos y te diré cuáles parecen urgentes y cuáles puedes ignorar.”

Funciona sorprendentemente bien.


Precauciones básicas

Antes de confiarle tus mensajes a una IA, ten esto claro:

  • Privacidad: si hay datos sensibles, usa herramientas con cifrado o versiones empresariales.

  • Verificación: revisa siempre las respuestas automáticas antes de enviarlas.

  • Control: empieza con un solo flujo (por ejemplo, solo facturas) y amplía después.

Automatizar no es desaparecer, es dejar de hacer lo que no aporta.


Conclusión

Gestionar el correo con IA no va de magia, va de usar la tecnología como asistente, no como sustituto.
Si lo haces bien, ganarás horas cada semana, evitarás olvidos y podrás concentrarte en lo importante: trabajar, crear o simplemente desconectar.

Y no, no hace falta borrar los 3.000 correos. Basta con que la IA te diga cuáles sí merecen un clic.


¿Tú cómo gestionas tu correo? ¿Lo automatizarías o prefieres mantener el control manual? Cuéntalo en los comentarios y vemos qué sistema funciona mejor.


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