Crear contenido es fácil… si no te importa sonar igual que todo el mundo. Pero si quieres decir algo útil, conectar con tu público y no acabar con dolor de cabeza, entonces necesitas algo más que buenas intenciones: necesitas buenos prompts.
Porque sí, ChatGPT puede ayudarte muchísimo a crear contenido, pero solo si le hablas claro y con intención. Si le pides “hazme un post sobre redes sociales”, te va a soltar el típico tostón genérico. Ahora, si sabes pedirle lo que quieres con precisión, la cosa cambia.
En esta miniguía te enseño cómo generar ideas, esquemas, borradores, posts y guiones, con ejemplos reales y fáciles de adaptar. No hay magia, pero sí método.
1. Cuando no sabes ni por dónde empezar
Esto es lo más habitual: tienes un tema, pero estás seco de ideas. Aquí van tres prompts que te ayudan a arrancar sin caer en lo de siempre.
“Dame 10 ideas originales para un post de blog sobre [tema], evitando lo típico y centrándote en ejemplos reales o situaciones cotidianas.”
➤ Te obliga a bajar a tierra y no repetir lo que ya han dicho otros mil blogs.
“Haz una lista de enfoques distintos para hablar de [tema] en redes sociales, uno técnico, uno humorístico, uno personal y uno informativo.”
➤ Buenísimo para explorar formatos sin encasillarte.
“Propón 5 titulares para un artículo sobre [tema] que despierten curiosidad sin usar fórmulas clickbait.”
➤ Útil para evitar los clásicos "No creerás lo que pasó…" y sonar más natural.
2. Para estructurar un post antes de ponerte a escribir
A veces no necesitas que te escriban el texto, sino que te ayuden a ordenarlo. Estos prompts te dan esquemas claros que puedes seguir como plantilla.
“Haz un esquema con introducción, tres apartados clave y una conclusión para un post sobre [tema], pensando en alguien que no tiene experiencia previa.”
“Estructura un post de blog sobre [tema] en 4 secciones que respondan a las dudas más comunes del lector.”
“Genera un índice para un artículo en profundidad sobre [tema], con subtítulos explicativos y orden lógico.”
Estos te ahorran tiempo y te dan una base sólida que puedes rellenar a tu manera. Y si algo no cuadra, solo tienes que pedir una versión distinta.
3. Redactar sin parecer un robot (ni sonar como ChatGPT en 2022)
El gran miedo de usar IA para escribir es que suene... como si lo hubiera escrito una IA. Estos prompts ayudan a evitarlo.
“Escribe un post de blog de unas 600 palabras sobre [tema] con un tono cercano, como si lo contara alguien a un amigo, sin tecnicismos ni frases hechas.”
“Haz una introducción para un artículo que capte la atención en 3 líneas, usando una situación cotidiana o una pregunta directa.”
“Reescribe este texto con un tono más humano, más claro y menos serio, pero sin perder autoridad.”
También puedes especificar tono: informal, profesional, sarcástico, motivador... Y si no te gusta, añade: “haz otra versión con más ritmo y menos palabrería”.
4. Adaptar el contenido a distintos formatos (sin empezar desde cero)
Una de las mejores cosas de usar ChatGPT bien es que puedes reciclar un mismo texto para varios canales. Aquí algunos prompts para eso:
“Convierte este artículo en un hilo de Twitter de 7 frases, con tono directo y un cierre que invite a comentar.”
“Haz una publicación para Instagram a partir de este texto, con una frase llamativa al principio, emojis si encajan y una pregunta final.”
“Resume este contenido para LinkedIn en tono profesional, con una idea clave al principio y una reflexión al final.”
“Haz un guion de vídeo para explicar este tema en 60 segundos, con una estructura clara: gancho, desarrollo y cierre.”
Esto te ahorra trabajo, te permite llegar a más sitios y mantiene tu mensaje coherente sin sonar repetido.
5. Trucos rápidos para mejorar cualquier prompt
Estos son pequeños ajustes que marcan la diferencia:
-
Dale contexto: “Estoy escribiendo para un blog que habla con un tono cercano, tipo charla de bar, y quiero sonar natural, no técnico.”
-
Especifica el público: “Es para gente que no tiene ni idea de esto, pero le interesa entenderlo rápido.”
-
Marca el objetivo: “Quiero que la persona que lo lea se quede con una idea clara y lo pueda aplicar hoy mismo.”
Y sobre todo, no esperes que lo haga perfecto a la primera. Afina, pide otra versión, corta lo que no sirve. Pero usa lo que sí: te ahorrará horas.
¿Y esto solo sirve para ChatGPT?
No. Todos estos prompts se pueden usar también en otras IAs como Gemini, Claude o Poe. Cambiará un poco el tono de la respuesta, pero la lógica es la misma: si sabes pedir bien, cualquier IA decente te va a ayudar. Lo importante no es la herramienta, es cómo la usas.
Conclusión: la IA no crea por ti, pero te allana el camino
No estás aquí para delegarlo todo, sino para trabajar mejor. ChatGPT, bien usado, te da una base, una estructura, un borrador. A partir de ahí, lo haces tuyo.
Si aprendes a pedirle las cosas con claridad, se convierte en una herramienta útil de verdad, no en un generador de textos genéricos.
Y esto solo es el principio. En los próximos artículos de esta serie, veremos prompts para organizar tu día, para automatizar tareas y hasta para montar presentaciones en un rato.
¿Te interesa? Mira esto:
Crea imágenes con IA sin complicarte: los prompts que uso de verdad

